-Morgan, pasa, te vas a congelar ahí afuera- me dice viéndome a los ojos y, en sus labios, percibo una sonrisa oculta.
Yo asiento con la cabeza y aprovecho el movimiento para ver sobre mi hombro y asegurarme de que estamos solos. De nuevo miro al interior de la casa y al interior de sus ojos, hay un toque de misterio en ellos pero no me permiten saber qué es lo que me espera.
Respiro profundamente y, sin haber llamado a la puerta, me encuentro caminando a través de ella.
-Buenas noches madame- digo mientras ella cierra la puerta tras de mí.
-Sí, todas ellas. - contesta al pasar a mi lado. -Te creía en otro lugar, no pensé que visitaras la ciudad tan pronto.
-Surgió algo inesperado, he llegado esta noche.- contemplo un cuadro colgado frente a la puerta, son dos gatos, uno blanco y uno negro, que caminan hacia el horizonte nocturno siguiendo un camino marcado por rosas rojas.
-No te entretengas con esos gatos, como verás, por ahora, no van a ningún lado.- ella comienza a caminar adelante de mi. -Vamos, hay lugares más cómodos para platicar.-
La sigo a través de un pasillo suavemente iluminado, por primera vez desde que abrió la puerta, la observo con cuidado, es una mujer muy hermosa, su cabello negro cubre su cuello y parte de su espalda, lleva un vestido verde oscuro que combina con sus ojos. Me llama la atención el anillo que lleva en la mano derecha, es sencillo pero...
Llegamos a una estancia muy grande, en las paredes hay libros y pinturas, parece haber una clase de relación entre ellos pues su acomodo da la impresión de que a cada cuadro le corresponde una serie de libros.
Al centro de la estancia está la sala que se encuentra un poco elevada, seguimos caminando hasta llegar a los escalones y subimos a la sala.
-Has estado muy callado.- se sienta cerca de una chimenea donde la madera arde sin hacer ruido.
-Sólo estaba pensando- me siento en el sillón más alejado del fuego, el calor que desprende me hace sentir débil.
-Me imagino la telaraña de pensamientos que se ha de estar tejiendo dentro de ti.- saca un cigarro de una cigarrera roja y le pone un filtro largo y estilizado. -El humo te hará ver.- lo enciende y la luz en la punta se vuelve intensa e ilumina su rostro, veo un color vino en sus ojos, por un instante, mirando a través de mí.
-¿Qué ha visto?- mi pregunta hace que sus ojos vuelvan a la normalidad, ella cruza las piernas y se pone cómoda en el sillón.
-Tienes sed y miedo. Perdona por el fuego, a veces olvido los gustos de mis invitados.- El fuego disminuye su intensidad y junto con él, la temperatura.
Yo también me acomodo en el sillón, mis dedos describen figuras sin sentido sobre los brazos del sillón, el movimiento me ayuda a mantenerme concentrado.
-Eso lo sé, esto se ha salido de mi control, no puedo perder más tiempo.- algunas de mis venas se empiezan a marcar en mi piel.
-Tiempo es lo que te sobra, sólo necesitas ver la dirección correcta. Bebe un poco que te estoy perdiendo.- Con su cabeza me señala la copa que está sobre la mesa, tiene un líquido oscuro que en la luz se ve rojo. -No es fresca pero de algo ha de servir. -Yo le doy un trago largo y mis venas se suavizan y mis dedos abandonan la danza nerviosa.
-Perdí el rastro hace una noche, mi último viaje me trajo aquí. Dicen que tu puedes ver a través de todos los mundos.- al decir esto, los cuadros de las paredes se empiezan a iluminar poco a poco.
-No es verdad, las palabras van y vienen sobre mí; con mi ayuda puedes encontrar tu camino, he vivido demasiado, visitado muchos mundos, por eso los entiendo.- por un momento puedo ver las imágenes que decoran la estancia, en todas se encuentra una mujer diferente contemplándome.
-Mi camino es aquel por donde ella ha huido, siguiendo su rastro podré alcanzarla.- lo digo demostrando una necesidad real.
Las imágenes se apagan.
-Así ha de ser. Bloquea tus sentidos y observa. En el humo hay respuestas, trata de encontrarlas- en ese momento la luz del cigarro consume al tabaco, ella abre un poco los labios y deja salir lentamente el humo que primero asciende y luego va formando con trazos finos diferentes imágenes.
Mientras observo, mi voz revela mis pensamientos.
-La sonrisa de un demonio. Un corazón roto. Una rosa que pierde un pétalo. Un palacio. Las alas de una mariposa. No. Las alas de un murciélago que se abraza a sí mismo. Los labios de una mujer. Un cuchillo. Una sombra. Una puerta. Un anillo.-mis pupilas están dilatadas, parezco un gato hipnotizado.
-Es todo lo que necesitas.- al escuchar su voz, una corriente de aire recorre la sala y se lleva el humo. Yo cierro los ojos y en mi mente se han grabado las imágenes pero se han perdido las palabras.
-Todas éstas son respuestas a preguntas que desconozco, no tengo el conocimiento para interpretarlas.- todo el cigarro se consumió en pocos segundos, ella deja el filtro en la mesa y me mira fijamente.
-Las preguntas te han traído hasta aquí, las respuestas te han de llevar a otro lugar.-
-Hay un demonio tras esto, ella lo esta siguiendo ciegamente, sólo quiere estar en un falso sueño, un engaño que él le puede ofrecer. Su huida te ha roto el corazón mientras que ella es la rosa a la que se le desvanecen los pétalos. Aquello que ves es su antiguo palacio, donde ha vivido toda su vida, de ahí ha escapado así que debe estar en las sombras, detrás de una puerta.- ella se acerca a las cenizas y toma un poco entre sus dedos. - Deja que las alas te muestren el camino.- Avienta las cenizas hacia la nada, en el aire, estas toman la forma de un par de alas y comienzan a volar observando todas las imágenes hasta detenerse y terminar su vuelo en el marco de un cuadro.
Ella y yo nos acercamos a esa imagen y ella quita los residuos de ceniza con un dedo. La mujer del cuadro advierte nuestra presencia y los colores de la imagen se resaltan.
-Ella ha llegado lejos, el demonio que la guía le ha mostrado el camino como si quisiera esconderla de algo contra lo que no puede luchar. He estado en ese mundo sólo una vez, no te será difícil llegar pero sí encontrarla, te moverás entre la verdad y la mentira.- el cuadro se va apagando dejando ver una sonrisa perversa en la mujer.
-He de viajar esta noche entre mundos para encontrarla.- ella me da la espalda y se dirige hacia la sala.
-Debes terminar lo que has empezado, debes encontrarla y mirarla a los ojos pues, a través de ella, te encontrarás a ti mismo.- yo me acerco lentamente a su espalda con mis manos en los bolsillos de mi gabardina negra.
-Por eso no puedo dejar nada al azar.- en ese momento saco el cuchillo y lo clavo en su espalda, la sangre mancha su vestido verde y empieza a escurrir al piso, ella cae de rodillas y su mano queda colgando en las escaleras. El fuego de la chimenea se extingue y yo me agacho a recoger el anillo que lleva en la mano.
-Creo que esto me pertenece, has vivido suficiente mujer, no puedo permitir que alguien sepa que estoy cazando a la princesa.- ella me mira por última vez y, finalmente, su cuerpo se relaja y sus ojos ceden ante la muerte.
Guardo el anillo en el bolsillo del pecho, camino hacia la entrada de la estancia y algo en la pared llama mi atención, algo que no había visto, un bastón negro colocado con cuidado sobre una repisa. Me acerco a él y lo agarro. Nada sucede. Es hermoso, tan negro como la noche y en la empuñadura hay cinco líneas de sangre que convergen en un punto. Es perfecto, me convierto en su dueño.
Camino a través del pasillo con el bastón en la mano y llego al recibidor. La puerta está cerrada, le doy un golpecito con el bastón y ésta se abre. Me volteo para ver el cuadro de los gatos y me doy cuenta de que algo ha cambiado, ahora sólo se ve el gato negro caminando sólo, en el horizonte brilla el gato blanco como si fuera una estrella. El gato negro no se detiene, en el horizonte se han de encontrar.
Volteo hacia la oscuridad de la calle y cruzo la puerta.
La noche me recibe para iniciar la búsqueda, el siguiente viaje.
Comienzo a caminar a través de la oscuridad, mi silueta se pierde y sólo se escucha el golpe de mi nuevo bastón en el piso.
-Princesa de todos los mundos, en un mundo de mentiras he de encontrarte. Este vampiro quiere tu sangre.
2 comentarios:
No entendí quien es la señora y xq la mata!
Y me confundió un poco el tiempo.
Jojo, el bastón!
Lo de los cuadros me gustó!, aunke me hubiera gustado algo así más loco de los cuadros..pero luego haces uno con pinturas así wuu!
Y lo de las alas de ceniza, también está padre.
No entendí xq hay una mujer en el cuadro..
Pero bueno, supongo que darle a todo un significado bien definido y entendible es demasiado.
Falta la segunda parte o algo así, jojo
Oculté demasiadas cosas, lo se.
Pero ya te irás enterando.
La busqueda no ha terminado.
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