27.9.10
Solos ella y yo
16.7.10
Sí.
No... es ella.
16.6.10
A salvo...
Sin ella, todo propósito es absurdo, cualquier plan a futuro es impensable si algo le sucede. Siempre pensando en qué puede hacer un hombre como yo, solo, cansado y arrepentido. Mis años de gloria dedicados a causas mayores cuyo trasfondo no se me pódía confiar, siguiendo órdenes, persiguiendo una paz utópica, cuidando el sueño de millones de personas, encargado de su seguridad; y al mismo tiempo siendo un ser ausente, una sombra en el recuerdo de ella, una incógnita en su futuro pues al partir siempre existía la posibilidad de no volver.
Y ahora, retirado, busco compensar esa ausencia. He decidido enterrar los viejos tiempos y mantenerme vivo para poder verla sonreír. Pero hay costúmbres, habilidades aprendidas, que no pueden olvidarse, que se vuelven parte de tí, al igual que los sentidos.
Pareciera que tras años de hacer lo mismo, la rutina me volvió inútil. Sospeché del viaje a Europa y dormí intranquilo; y aún así no hice nada para evitarlo y mantenerla a salvo. Debo encontrarla, confiar en mi experiencia, asegurarme de que vuelva a sonreír y yo esté con ella para verlo.
Alguien se atrevió a robar a mi pequeña, apagando su sonrisa con la oscuridad de la maldad. Desde cualquier ángulo éste es un mundo cruel, la maldad es astuta, se alimenta de la inocencia y toma ventaja de la bondad.
La culpa y el amor son motores en la mente de un hombre, capaces de llevarlo al fin del mundo. En mi mente he acumulado bastante de ambas cosas.
La culpa de no estar para ella cuando me necesitaba, el amor que crece dentro de un padre hacia su hija sólo por el hecho de verla sonreír.
31.5.10
Moras
10.4.10
Demonio y flor...
14.1.10
Hipnosis...
10.1.10
Reminiscencia de una mujer...de un misterio.
No estoy seguro en qué momento perdí la cordura, pero créanme, ya no la encuentro. No pretendo culpar a nadie, no quiero señalar y mucho menos susurrar nombres. Pero en el fondo, ustedes y yo sabemos que hay una razón, una razón con un rostro hermoso, con un nombre que no me puedo sacar de la cabeza. Échenle la culpa al amor si quieren, pero estarán equivocados, no estoy enamorado, no aún, eso fue hace mucho tiempo y se requieren miles de palabras para volver a intentarlo; he pensando en la obsesión pero dudo mucho que éste sea el caso, sinceramente no me siento obsesionado; es probable que haya deseo de por medio pero no tengo intenciones de averiguarlo, no sin antes pensarlo más a fondo.
Descartar las opciones anteriores me ha obligado a encerrarme en mi sillón y pensar, ignoro el frío y me enfoco en el misterio, ella. Empezaré asumiendo que, como cualquier otro misterio, me gusta y me llama la atención. Excusa suficiente para pensar e incluso soñar con ella.
Y es que tengo una reminiscencia de lo que ella me hizo sentir y no me puedo permitir olvidar eso tan fácilmente, la existencia de un pasado me permite acercarme en el presente, algo necesario cuando se ambiciona un futuro específico.
Los planes son inútiles, me queda claro que ella es impredecible, por lo que tengo que improvisar y es aquí donde, posiblemente, pierdo la cordura. Porque ella suele ser una hermosa contradicción que, a veces, me es imposible entender. Y eso la hace más atractiva. Por lo que debo confiar en mi mente, ser capaz de interpretar las cosas que no se han dicho, las cosas que nunca se dirán.
El secreto está en los detalles, pequeñas cosas capaces de comunicar u ocultar información importante. Y es así como la voy conociendo.
Esto podría parecer una vía de liberación para mi mente, dejar de lado los secretos y confesar, pero no es así, revelar ciertos pensamientos no hace las cosas más fáciles, al contrario, me recuerda que debo ser más cuidadoso con lo que aún debo ocultar.
Esta es mi particular manera de expresarme, de hacer llegar un mensaje.
Necesito más pistas, más detalles para "sonreír", porque de esa manera alimento mi imaginación y mi curiosidad.
Y en la sangre que compartimos corre la esperanza de volver a verla a los ojos y tener la llave para entrar a través de ellos y saber lo que piensa y conocer lo que siente.
Al principio de este mensaje dejé ir ocho besos a través de la noche, ahora amanece y presiento que todos han muerto congelados en el camino, sin llegar a su destino.
Imagino que sus besos son más fuertes que los míos y pienso que a nadie haría daño que un día a ella se le escapara un beso y... ese beso... de alguna manera... llegara a mí.