15.12.09

Encuentro causal...

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Ella es un misterio. Yo soy una sombra.

Una búsqueda mutua nos llevó a conocernos. Yo me sentía sólo, ella estaba falsamente acompañada.
La noche nos presentó sin sutilezas, huíamos de diferentes cosas y en un pasillo coincidimos, la belleza fue su carta de presentación, mi mirada fue un postdata de deseo.
Mentiría si digo que fue amor a primera vista, tampoco he de decir que nos besamos y nos amamos esa misma noche. No. Tras compartir un instante de silencio, ella siguió su camino y, con una mirada por encima del hombro, se despidió de mí.
Desapareció y todas las palabras murieron en mi boca. Ni zapatilla, ni nombre. NADA. Sus tacones me dejaron una huella imposible de seguir, el sonido de sus pasos enterrando una posible realidad.

No la he vuelto a ver.

Su existencia es mi secreto. Ella me convirtió en sombra, me obligó a buscarla entre la luz y la oscuridad. Nunca estuve cerca de encontrarla, fallé. La razón es simple, lo nuestro fue un encuentro dedicado a provocar, nada más.

Mi imaginación se alimenta de su misterio... y ella lo sabe. Ahora es dueña de mis palabras pero, sin darse cuenta, es presa de mis ideas. Mientras escribo ella se acerca.
Su misterio y mi deseo se han de encontrar en el caos.

Ella me espera todas las noches en su cama...

Yo la espero todas las noches en este sillón...

5.12.09

La invitación...

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Nos ocultamos de miradas conocidas y, entre la gente, nos tomamos de la mano. Dedos largos y delgados, los tuyos y los míos, que se encuentran ciegamente y se enredan acercándonos un poco.

La película estuvo entretenida, después, lo lógico hubiera sido ir por un café, platicar, necesitábamos conocernos más a fondo.
Yo te estuve buscando, tú confiabas en que algún día te encontraría. Nos conocíamos desde siempre. Una mirada entre nosotros bastó para comprenderlo.
El café quedó descartado.

Se podía ver la oscuridad a través de los cristales, para mí era una noche para tenerte a mi lado, para ti era la sombra perfecta en la que podríamos besarnos.
Comenzamos a hablar entre líneas, mi manera de mirarte, la manera en que tú me sonreías. El mensaje estaba claro, el tiempo sólo lo hacía más interesante.
Entre risas y comentarios inteligentes llevamos la conversación hacia donde quisimos, nos negamos a todas las opciones dejando sólo una, acompañarte a tu casa y despedirnos.

En la luz éramos unos, tú la dama, yo el caballero. En la oscuridad nos transformamos, la noche nos hizo explorar en nuestros pensamientos ocultos. Tú soltaste mi mano, hiciste de nuestro contacto algo más cercano, tomaste mi brazo y pegaste tu cuerpo al mío protegiéndote del frío.
Caminamos solos por la calle, bajo unos árboles que impedían que la luz de la luna nos mirara. En algún punto del camino nos besamos llenándonos de un placer tan privado; ese beso, diferente a todos los demás, llenó el espacio entre nosotros con una tensión insoportable. No teníamos razones, sólo una sensación en la piel que nos iba consumiendo.

Llegamos a la puerta de tu casa, tú entraste y me quedé mirándote desde afuera, te tomé de la cintura y tratamos de despedirnos con un beso, esta vez más intenso, más largo, más incontrolado. Por un momento nos separamos, me miraste directamente y en mis ojos no viste amor, sólo deseo. En los tuyos vi placer. Tu voz y tu cuerpo me invitaron a pasar.
Las palabras se quedaron tras la puerta, una mirada sensual me indicó el camino, una sonrisa perversa me pidió que te siguiera a través de un pasillo desconocido.

Llegamos a tu habitación, abandonamos cualquier clase de control, lo primero fue besarnos en tu cama, encontrarnos mutuamente en los labios del otro, explorando el placer ajeno.
Mis manos te acariciaban en los lugares permitidos por la ropa, las tuyas se aferraban a mí para no separarnos.
Hartos de una frontera sin sentido, comenzamos el arte de desnudarnos. Dedos largos y delgados, los tuyos y los míos, fueron quitando, una a una, cada prenda que nos cubría dejándonos vulnerables ante cualquier caricia.
Nuestro placer nos hizo caer, la ropa se quedó en la cama, nosotros en la alfombra.

Te besé los hombros, tú fuiste por mi oreja, acaricié tu espalda, trazaste una línea por mi pecho. Exploré tu cuello con mis labios, tú eliminaste el espacio que había entre nuestros cuerpos. A través de caricias y besos descubrimos nuestra verdadera naturaleza, nos movía el deseo, ni tú eras la dama, ni yo el caballero.
Perdí la noción del tiempo, en mi mente se reconstruía, una y otra vez, la belleza de tu desnudez.

Un beso largo marcó el fin del encuentro, con nuestros labios expresamos la satisfacción que nos cubría la piel; un silencio nos separó, nos detuvo. Esa noche no habrías de morir, no era el momento adecuado. Tendríamos que vernos de nuevo, para eso.

Mientras nos vestíamos nuestras miradas se cruzaban, sonrisas de complicidad se dibujaban en nuestros rostros. Una cosa llevó a la otra. Mentira. Lo teníamos todo planeado. El deseo nos unió desde el principio.

Regresé a la puerta, listo para irme. Llenamos ese último instante de silencio con un beso, algo más profundo. Abrí la puerta y recuperé las palabras.
Abrazaste mi cuello para no dejarme ir, yo te tomé de la cintura, quizá un poco más abajo.
Lo que dijimos poco importa, lo que dimos a entender es que queríamos hacerlo de nuevo.

Me soltaste, te di la espalda y comencé a caminar, unos pasos adelante miré sobre mi hombro y ahí estabas, con la puerta entreabierta, atrapándome con tu sonrisa y tu mirada. Regresé la vista al frente y me alejé.

Desaparecí acariciando la idea de verte de nuevo.

29.11.09

El siguiente viaje...

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-Morgan, pasa, te vas a congelar ahí afuera- me dice viéndome a los ojos y, en sus labios, percibo una sonrisa oculta.
Yo asiento con la cabeza y aprovecho el movimiento para ver sobre mi hombro y asegurarme de que estamos solos. De nuevo miro al interior de la casa y al interior de sus ojos, hay un toque de misterio en ellos pero no me permiten saber qué es lo que me espera.
Respiro profundamente y, sin haber llamado a la puerta, me encuentro caminando a través de ella.

-Buenas noches madame- digo mientras ella cierra la puerta tras de mí.
-Sí, todas ellas. - contesta al pasar a mi lado. -Te creía en otro lugar, no pensé que visitaras la ciudad tan pronto.
-Surgió algo inesperado, he llegado esta noche.- contemplo un cuadro colgado frente a la puerta, son dos gatos, uno blanco y uno negro, que caminan hacia el horizonte nocturno siguiendo un camino marcado por rosas rojas.
-No te entretengas con esos gatos, como verás, por ahora, no van a ningún lado.- ella comienza a caminar adelante de mi. -Vamos, hay lugares más cómodos para platicar.-

La sigo a través de un pasillo suavemente iluminado, por primera vez desde que abrió la puerta, la observo con cuidado, es una mujer muy hermosa, su cabello negro cubre su cuello y parte de su espalda, lleva un vestido verde oscuro que combina con sus ojos. Me llama la atención el anillo que lleva en la mano derecha, es sencillo pero...

Llegamos a una estancia muy grande, en las paredes hay libros y pinturas, parece haber una clase de relación entre ellos pues su acomodo da la impresión de que a cada cuadro le corresponde una serie de libros.
Al centro de la estancia está la sala que se encuentra un poco elevada, seguimos caminando hasta llegar a los escalones y subimos a la sala.

-Has estado muy callado.- se sienta cerca de una chimenea donde la madera arde sin hacer ruido.
-Sólo estaba pensando- me siento en el sillón más alejado del fuego, el calor que desprende me hace sentir débil.
-Me imagino la telaraña de pensamientos que se ha de estar tejiendo dentro de ti.- saca un cigarro de una cigarrera roja y le pone un filtro largo y estilizado. -El humo te hará ver.- lo enciende y la luz en la punta se vuelve intensa e ilumina su rostro, veo un color vino en sus ojos, por un instante, mirando a través de mí.
-¿Qué ha visto?- mi pregunta hace que sus ojos vuelvan a la normalidad, ella cruza las piernas y se pone cómoda en el sillón.
-Tienes sed y miedo. Perdona por el fuego, a veces olvido los gustos de mis invitados.- El fuego disminuye su intensidad y junto con él, la temperatura.

Yo también me acomodo en el sillón, mis dedos describen figuras sin sentido sobre los brazos del sillón, el movimiento me ayuda a mantenerme concentrado.
-Eso lo sé, esto se ha salido de mi control, no puedo perder más tiempo.- algunas de mis venas se empiezan a marcar en mi piel.
-Tiempo es lo que te sobra, sólo necesitas ver la dirección correcta. Bebe un poco que te estoy perdiendo.- Con su cabeza me señala la copa que está sobre la mesa, tiene un líquido oscuro que en la luz se ve rojo. -No es fresca pero de algo ha de servir. -Yo le doy un trago largo y mis venas se suavizan y mis dedos abandonan la danza nerviosa.

-Perdí el rastro hace una noche, mi último viaje me trajo aquí. Dicen que tu puedes ver a través de todos los mundos.- al decir esto, los cuadros de las paredes se empiezan a iluminar poco a poco.
-No es verdad, las palabras van y vienen sobre mí; con mi ayuda puedes encontrar tu camino, he vivido demasiado, visitado muchos mundos, por eso los entiendo.- por un momento puedo ver las imágenes que decoran la estancia, en todas se encuentra una mujer diferente contemplándome.
-Mi camino es aquel por donde ella ha huido, siguiendo su rastro podré alcanzarla.- lo digo demostrando una necesidad real.

Las imágenes se apagan.
-Así ha de ser. Bloquea tus sentidos y observa. En el humo hay respuestas, trata de encontrarlas- en ese momento la luz del cigarro consume al tabaco, ella abre un poco los labios y deja salir lentamente el humo que primero asciende y luego va formando con trazos finos diferentes imágenes.

Mientras observo, mi voz revela mis pensamientos.
-La sonrisa de un demonio. Un corazón roto. Una rosa que pierde un pétalo. Un palacio. Las alas de una mariposa. No. Las alas de un murciélago que se abraza a sí mismo. Los labios de una mujer. Un cuchillo. Una sombra. Una puerta. Un anillo.-mis pupilas están dilatadas, parezco un gato hipnotizado.
-Es todo lo que necesitas.- al escuchar su voz, una corriente de aire recorre la sala y se lleva el humo. Yo cierro los ojos y en mi mente se han grabado las imágenes pero se han perdido las palabras.
-Todas éstas son respuestas a preguntas que desconozco, no tengo el conocimiento para interpretarlas.- todo el cigarro se consumió en pocos segundos, ella deja el filtro en la mesa y me mira fijamente.
-Las preguntas te han traído hasta aquí, las respuestas te han de llevar a otro lugar.-

-Hay un demonio tras esto, ella lo esta siguiendo ciegamente, sólo quiere estar en un falso sueño, un engaño que él le puede ofrecer. Su huida te ha roto el corazón mientras que ella es la rosa a la que se le desvanecen los pétalos. Aquello que ves es su antiguo palacio, donde ha vivido toda su vida, de ahí ha escapado así que debe estar en las sombras, detrás de una puerta.- ella se acerca a las cenizas y toma un poco entre sus dedos. - Deja que las alas te muestren el camino.- Avienta las cenizas hacia la nada, en el aire, estas toman la forma de un par de alas y comienzan a volar observando todas las imágenes hasta detenerse y terminar su vuelo en el marco de un cuadro.
Ella y yo nos acercamos a esa imagen y ella quita los residuos de ceniza con un dedo. La mujer del cuadro advierte nuestra presencia y los colores de la imagen se resaltan.

-Ella ha llegado lejos, el demonio que la guía le ha mostrado el camino como si quisiera esconderla de algo contra lo que no puede luchar. He estado en ese mundo sólo una vez, no te será difícil llegar pero sí encontrarla, te moverás entre la verdad y la mentira.- el cuadro se va apagando dejando ver una sonrisa perversa en la mujer.

-He de viajar esta noche entre mundos para encontrarla.- ella me da la espalda y se dirige hacia la sala.
-Debes terminar lo que has empezado, debes encontrarla y mirarla a los ojos pues, a través de ella, te encontrarás a ti mismo.- yo me acerco lentamente a su espalda con mis manos en los bolsillos de mi gabardina negra.
-Por eso no puedo dejar nada al azar.- en ese momento saco el cuchillo y lo clavo en su espalda, la sangre mancha su vestido verde y empieza a escurrir al piso, ella cae de rodillas y su mano queda colgando en las escaleras. El fuego de la chimenea se extingue y yo me agacho a recoger el anillo que lleva en la mano.
-Creo que esto me pertenece, has vivido suficiente mujer, no puedo permitir que alguien sepa que estoy cazando a la princesa.- ella me mira por última vez y, finalmente, su cuerpo se relaja y sus ojos ceden ante la muerte.

Guardo el anillo en el bolsillo del pecho, camino hacia la entrada de la estancia y algo en la pared llama mi atención, algo que no había visto, un bastón negro colocado con cuidado sobre una repisa. Me acerco a él y lo agarro. Nada sucede. Es hermoso, tan negro como la noche y en la empuñadura hay cinco líneas de sangre que convergen en un punto. Es perfecto, me convierto en su dueño.

Camino a través del pasillo con el bastón en la mano y llego al recibidor. La puerta está cerrada, le doy un golpecito con el bastón y ésta se abre. Me volteo para ver el cuadro de los gatos y me doy cuenta de que algo ha cambiado, ahora sólo se ve el gato negro caminando sólo, en el horizonte brilla el gato blanco como si fuera una estrella. El gato negro no se detiene, en el horizonte se han de encontrar.

Volteo hacia la oscuridad de la calle y cruzo la puerta.
La noche me recibe para iniciar la búsqueda, el siguiente viaje.

Comienzo a caminar a través de la oscuridad, mi silueta se pierde y sólo se escucha el golpe de mi nuevo bastón en el piso.

-Princesa de todos los mundos, en un mundo de mentiras he de encontrarte. Este vampiro quiere tu sangre.

25.11.09

Oculto

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Me vi reflejado en el desierto, con mi sombra vigilando cada paso, cada huella.
Al frente de un camino que no tiene destino y cuyo principio el viento ha borrado.
La arena de mi pasado traza su viaje en el aire y se guarda en una urna de recuerdos que mantengo escondida sobre la chimenea, mis memorias cercanas al fuego, esperan pacientemente el momento de convertirse en cenizas.

Mis pies están ocultos, el sol no me quema, yo voy caminando mientras la arena me cubre las rodillas y voy bajando. La noche llega pronto y las estrellas me descubren ausente en las dunas, el infinito me ha tragado, hundido en un sueño, el ser del desierto muere... el ser de la ciudad...despierta.

Mi cuerpo está oculto, la luna no me observa, los edificios antiguos e imponentes caminan a mi lado, las luces desvían su trayectoria evitando mi mirada, las calles de esta ciudad están vivas, las siento respirar, las siento hablarme.
Sus voces se pierden en los callejones y me cuentan sus secretos, sus sonidos no son mas que silencio en mis oídos, un olor me guía hacia el pecado.

Una pared negra y fría enmarca la puerta tras la cual se pierde el rastro, me paro frente a ella y se abre invitándome a pasar, doy un paso y la noche envuelve a la ciudad, la desvanece.

Mi mirada está oculta, las sombras del lugar me llevan de la mano, la lujuria del lugar se impregna en el techo y en las paredes, la gente me observa cuando entro y, por una fracción de segundo, contienen el aliento sin saber porqué; yo sigo caminando, con una mano metida en el bolsillo de mi abrigo, hasta llegar a un sillón negro de piel que me recibe como si fuéramos viejos conocidos.
En la espera, mi mano sostiene un vaso con vodka, voy controlando el flujo a través de mis labios, el líquido me calienta un poco la piel, reduce la espera.

De las esquinas se oye una voz que anuncia su nombre, el silencio invade la atmósfera.
Mi vista se enfoca en la cortina de seda color sangre, de ella sale caminando una silueta perfecta, en mi cabeza percibo el ritmo de los tacones acercándose, seduciendo.
Todo es oscuridad y silencio, oigo su respiración pero no la veo. La luz tenue de un reflector va recorriendo el lugar lentamente, se detiene a unos cuantos metros enfrente de mí.
Instintivamente cierro los ojos y en medio del silencio se reanuda el sonido de sus pasos, al octavo tacón que escucho mis ojos se abren y... la veo.

Sus ojos me miran fijamente mientras que los míos la recorren lentamente, sus piernas largas y morenas, bien formadas, un vientre terso, su pecho suave y estimulante...a través de mis ojos siento su semidesnudez en mi piel... subo la mirada y veo sus hombros, su cuello... mi mirada cambia al ver sus hombros, al ver su cuello... pierdo el control de mis pensamientos...

En sus labios se dibuja una sonrisa perversa, una sonrisa que yo recuerdo, su cabello castaño cae sobre sus hombros y comienza a moverse al mismo ritmo que su cuerpo, al fondo logro percibir la música que va guiando sus movimientos, es un baile de seducción en el que me pierdo, me obligo a clavar mis uñas en el sillón, me reprimo para no hacer nada estúpido.

Es un baile entre ella y yo, yo la observo y ella se va acercando, puedo reprimir mis acciones pero no mi deseo, con mi lengua siento el filo de mis colmillos, mi mirada se transforma y se encuentra con la suya, le muestro mi secreto a través de mis labios, ella no se aleja, al contrario, me muestra la sonrisa que ya conozco y se inclina hacia mí, me da un beso en la oreja y yo siento la vena de su cuello, es una invitación muy atrevida, todo mi ser trata de no lastimarla pero ella sigue insistiendo, recorro su espalda con mis dedos y es como si no pudiera dejar de tocar su piel, estoy atado a mi deseo; ella pone sus labios en mi cuello y luego, convencida de que es lo correcto, me da un beso en la boca, yo olvido toda clase de autocontrol y beso su cuello, ella pone sus labios en mi oído, su piel va cediendo ante el filo de mis colmillos y en ese instante escucho su voz murmurando en mi oído.. "Estás muy lejos de casa, amor. No es el momento".

Mi piel se pone fría y pierdo su tacto, pierdo su olor, pierdo su imagen, pierdo su voz...la pierdo.

Un cielo nocturno sustituye al techo, la piel del sillón me empieza a cubrir...
El amanecer llega pronto y la brisa me descubre ausente en el sillón, el deseo me ha consumido, el ser de la ciudad ha muerto... el ser real... despierta.

Mis manos están ocultas, las llevo en la gabardina, recorro el pasillo hasta llegar a la puerta del fondo, con una mano giro el pomo y abro un poco la puerta, la luz escapa de la habitación y me enfrenta, me proyecta a lo largo del pasillo, cubro mis ojos para dejarla pasar y doy un paso, estoy más allá de la puerta.

La luz disminuye su intensidad, me reconoce como dueño de la casa. Me dirijo en silencio hacia la chimenea, descubro un fuego que lleva ardiendo toda la noche manteniendo el calor de mi cama vacía.

Tomo la urna de la repisa de la chimenea y esparzo un poco de arena sobre el fuego hasta que el recuerdo queda extinto, sin fuego el ambiente se hace un poco más frío.

Camino hacia mi cama, me quito la gabardina pero siento algo en el bolsillo interior, lo saco y lo oculto en mi puño tratando de entender su significado. Me acerco a la mesita de noche y abro el puño lentamente dejando caer un botón de rosa muy rojo, lo observo y el cansancio me impide pensar en eso.

Mientras me quito el traje mi mirada se pierde en los arboles que veo a través de la ventana, como tratando de recordar algo y esperando que ellos me confiesen algún secreto.

Regreso a mi cama y me doy cuenta de que no esta vacía, en medio, metida en las sabanas, hay una mujer dormida, no estoy seguro de conocerla, muevo un poco la sabana para ver su rostro.
Cabello castaño cae sobre sus hombros, piel morena, mi mirada se pierde en sus hombros y en su cuello... Busco el botón a tientas sobre la mesa y no lo encuentro...

Me quedo observándola...en sus labios se dibuja una sonrisa... una sonrisa que yo recuerdo.

Hielo

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Esta noche me permito viajar a otro lugar...

Un lugar donde las mentiras se sostienen con verdades y las verdades, para otros, no son más que mentiras...
Donde la vida nos parece un engaño y la muerte, tan inesperada, nos va reconfortando.

Y el estar ausente me permite ver... y el estar presente me hace daño.

Aquí puedo caminar descalzo, siento el frío que recorre cada vena y va congelando mi sangre, se teje en mi cuerpo una telaraña de hielo que no es más que un arma para atrapar a mi presa.

En este mundo soy cazador, observo todo y nada pasa desapercibido... Nadie escapa de mis ojos, a nadie olvido.

Me he adentrado en las llamas del invierno, las respuestas son mi guía, las preguntas mi pasado.
Las miradas no me reconocen, me ignoran y se esconden en la vergüenza de sus pecados.

Todos llevan un velo en las pupilas, su consciencia ha nublado su razón.
El temor a su placer los ha cegado.

Este lugar lo ha perdido todo, no se puede definir a si mismo. Se han perdido los contrastes, no hay bondad donde la maldad ha muerto, la verdad no tiene sentido sin las mentiras, no hay dicha en la luz si la oscuridad ha desaparecido, a falta de placer, el dolor ha sido ignorado.

Soy un extraño en un lugar del que no me fío...
Me sostienen la oscuridad, el placer, las mentiras de las que estoy hecho por haber conocido todo lo opuesto.

Mi corazón bombea al vacío, endurecido por el hielo va perdiendo movimiento.

Voy acechando y utilizo como carnada a mis pecados. Despierto el interés de mi presa, voy desnudando su mirada y le permito ver mis ojos.

Mi corazón late y el hielo se resquebraja, se deshace dentro de mí dejando mi pecho frío.
Atrapada entre mis brazos enfría sus manos con mi cuerpo, siento su sangre en mis venas derritiendo el hielo del que estoy hecho...

A través de sus ojos regreso a mi mundo...

Con el placer en la boca, esta noche, duermo satisfecho...

21.11.09

Tú y yo en 45 ml.

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Esta noche he visto el amanecer en el fondo de mi vaso.

He disfrutado de tu compañía, te he acompañado.

Entre la gente, nos mezclamos, nos vemos juntos, te veo sonriendo, me ves platicando.

Somos seres normales en un mundo minúsculo, donde las coincidencias se dejan para los ilusos, donde el destino nos va llevando.

Esta noche te propongo soñarnos, que me encuentres en tu sueño y vivamos.
Por mi parte, hoy me obligaré a soñarte, coincidiremos en el lugar y en la hora.
Entre besos olvidaremos y moriremos.

Tú y yo... hemos ignorado lo agradable que es estar juntos...
Hemos de ser una pareja, no una suma de presencias, encontrarnos en la mente del otro..

Esta noche nos he visto juntos en el atardecer al fondo de mi vaso... se nos veía felices... intentando.

Guardamos grandes secretos... aún así... nos amamos.

19.11.09

Antiguos pecados...

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Sonríeme, susúrrame al oído, evita las miradas ajenas y concéntrate en las que yo te ofrezco.

Piensa en mis labios, imagina mis brazos en contacto con tu cuerpo y mis dedos que rompen sus cadenas para acariciarte.

Quiero ser tu idea sin que nadie se dé cuenta.

__________________________________________________________

Quiero pensar en tu nombre sin tener necesidad de escribirlo.

Quiero recordar tus palabras que me incitan al deseo y me llenan de tu imagen, figura desnuda que goza mi presencia, único ser corpóreo lleno de placer prohibído.

Relaciones ilegales que se ocultan en las sombras, un par de besos inocentes detrás de una cortina de pasión, caricias infantiles que despiertan sensaciones inevitables.

Palabras y fotos que recuerdan que tú no haces otra cosa mas que amarme.

Por el bien común...

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Tengo derecho a ir en contra de todo lo que conozco, tratar de construir la realidad que imagino, un mundo mejor para nosotros...

El poder va más allá de la honestidad.
Una vez que se es poderoso se vuelve inevitable mentir...

...Por el bien de todos...

Una mentira tiene total justificación según el contexto en que se diga...

...Por el bien de todos...

Las mentiras sostienen la credibilidad y eficacia de un plan que busca mejorar la situación del mentiroso...

...No hay mentiras inútiles, sólo planes fallidos...


***Una mentira olvidada resulta ser la mejor mentira***


18.11.09

Destiny/Fate

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Esta noche uno de mis personajes ha estado pensando en el destino.

No debería, es bien sabido por todos mis personajes que el destino que he creado para ellos es único y pocas veces me detengo a considerar si es el debido.

En estos momentos mi personaje se pregunta si el destino es uno, si lo es. ¿cuál es su destino?.

Su destino es el que creyó al principio, el que ha vivido todo este tiempo.
Las demás opciones son fantasías, intentos fallidos de algo que no está destinado a ser.

Este autor cree en el destino con un margen de error debido a las decisiones que cada personaje es capaz de tomar; no cree en las coincidencias, cree en el orden y el caos al que esta sometida la vida y a cómo, de una forma u otra, las cosas buscan la manera de explicarse.

Aún con estas decisiones, el resultado es el mismo en diferente tiempo, el destino que creamos en nuestra mente, termina por completarse y suceder.

No estoy seguro de cómo escogemos nuestro destino, pero sé que cuando lo encuentras, sabes que es lo correcto.
Siempre hay razones para que las cosas sucedan, cuando de la vida se trata, las cosas no se dejan al azar.

Mi personaje está perdiendo su destino...

"Se supone que es nuestro destino... Está escrito" pensando esto mi personaje se va a dormir... tranquilizando sus dudas.

15.11.09

From darkness... to find you...

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Entro al lugar y pido una mesa. Me dijeron que aquí podía encontrarte, te busco con la mirada pero parece que no has llegado.
Me siento en la mesa de la esquina desde donde veo todo, esta poco iluminada, es perfecta para mi objetivo.
Pido un martini seco, no agitado, sin aceituna. Me lo tomo tranquilamente mientras te espero, esta noche no me iré sin verte.

Recuerdo cómo llegué aquí, preguntando por todo el mundo dónde podía encontrarte; al parecer tu nombre es conocido entre la alta sociedad pero pocos saben dónde buscarte.
En uno de mis viajes por Europa, conocí a tu antiguo diseñador personal, el que te vestía para todos tus eventos antes de que empezaras a diseñar tu ropa. El hombre era patético, siempre hablando de lo bien que te veías con su ropa; después de un par de tragos,
me contó todo lo que había sido de tu vida, viajaste, conseguiste lo que querías, buscaste el amor... y al parecer no lo habías encontrado. Después de un rato me reveló que vivías en New York, que era tu lugar de descanso, tu ciudad favorita. Al final de la charla, el hombre me contó lo hermosa que te veías ahora con tus diseños, que no había modelo que se te compara.

Así dejé Europa, pensando en dos cosas, seguías siendo hermosa como cuando te conocí y podía encontrarte en New York.

A la octava noche de salir a buscarte en los lugares más finos y de moda en la ciudad, conocí a tu mejor amiga, una mujer muy guapa, segura y desafiante, le pregunté por ti y me cuestionó para que te quería, argumenté "razones personales" y mi voz y mi mirada la convencieron de no preguntar más, no me quiso decir donde vivías, pero señaló que el día 6 de cada mes salías a cenar sola al mejor restaurant de carnes de la ciudad.

Esa noche tuve suerte, te volvería a ver en 4 días, sólo tenía 3 noches para preparar nuestro encuentro.

La primera noche me compré el traje que visto, un Armani negro.
La segunda noche contraté el transporte con el que llegué y me iré de este lugar, también reservé un lugar especial para después de verte.
La tercera noche, fue la más difícil, conseguí las 13 rosas rojas más hermosas de Manhattan y pase a Tiffany a comprarte un..detalle..

Tenía todo listo para verte, excepto mis palabras. Cómo te iba a explicar mi regreso y nuestro encuentro.

Y ahorita, mientras te espero, veo el ramo de rosas en mi mesa y siento tu regalo en mi bolsillo y aún no sé que te diré, si tan siquiera las palabras podrán salir de mi boca.

Estoy tan nervioso...

Ya son las diez y no llegas, ¿me mintió?, ¿Dónde estas cenando esta noche?. Estoy a punto de irme, esta noche no te veré, me levanto de la mesa y me pongo el saco, listo para abandonar esas rosas en la mesa y salir de ahí.
Escucho un murmullo unísono en el restaurant, levanto la mirada y ahí estás, con tu vestido rojo, escote en la espalda, tan ajustado a tu cuerpo.
Lo primero que veo desde la oscuridad son tus ojos, no los recordaba tan hermosos; tus labios siguen intactos, siento un vuelco en el corazón al verte, todos mis sentimientos por ti se acumulan en mi garganta y esa imagen de ti caminando hasta tu mesa, la guardo en mi memoria para siempre.

Salgo de la oscuridad a encontrarte.

Me acerco a tu mesa con las rosas en la mano y nuestro destino en mi bolsillo.

Me paro enfrente de ti y tu no elevas la mirada, en algo piensas. Te llamo por tu nombre, ese que siempre iba acompañado de un te amo..

Mi voz nos paraliza, yo me quedo esperando sin nada que decir, tu te quedas contemplando las rosas en mi mano, nuestra mirada no se cruza, lo estamos asimilando.

Lentamente despertamos y nuestros ojos realizan lo inevitable, nos miramos, aquí estoy yo, admirándote, ahí estás tú, cuestionándome.

Sin dejar de verte, abro la silla y me siento, pongo las 13 rosas en otra silla, te muestran su belleza, contemplan la tuya.

El tiempo se detiene mientras nos miramos, pones tu mano izquierda en la mesa, respondes a mi voz con algo que me estremece, tus labios pronunciando mi nombre.
Deslizo mi mano derecha por el mantel hasta tocar tus dedos, compruebo que te he encontrado.
La sensación de tu piel la siento en todo el cuerpo, tú permaneces callada.
Me propongo a hablar para explicar mi presencia pero tu niegas con la cabeza, no es momento de palabras, sólo sentimos.
Agarramos nuestras manos, acariciando poco a poco mientras los recuerdos van viniendo, hemos perdido la costumbre de amarnos y ahora, de nuevo, lo estamos experimentando.

Estando lejos olvidamos el placer de estar juntos.
Nos tomamos un momento para disfrutarlo, para recordar lo especial que era tocarnos.

En tu mirada brilla algo distinto, ese momento nos esta cambiando, todos nuestros sentimientos se están peleando, lo que sentimos se opone a lo que pensamos. Y ahí estamos, tomando una decisión que converge en nuestras manos.

El tiempo regresa y nos vemos como una pareja tomada de las manos esperando su comida, pero nadie entiende lo que ocurre, en esa mesa, en nosotros se esta solucionando una duda que nos ha perseguido todo el tiempo. ¿Nos amamos?

Conozco mi respuesta, he venido de la oscuridad a averiguarlo. Desconozco tu respuesta, tus manos y tus ojos me dicen algo, tu silencio me dice lo contrario.
Necesito saber si esta noche saldré del lugar solo o acompañado.

Me sueltas y te levantas de tu silla, dispuesta a marcharte, intento decir algo para detenerte, pero abandono la idea en el intento, nada de lo que diga puede justificar lo que he hecho.
Te veo caminar saliendo del lugar, llevas las rosas en la mano para recordar el momento, algo en mi reacciona, me levanto de mi silla, salgo corriendo del lugar.

Te veo ahí parada en medio de la noche, esperando, me acerco a ti, te tomo entre mis brazos y te beso, es mi amor el que te besa sin saber si ese es nuestro último beso, nos besamos hasta quedar perdidos en lo que sentimos, nos amamos pero los errores del pasado nos complican todo. Disfrutamos ese momento con nuestros labios juntos tratando de atesorar ese momento para toda la vida, para nuestro placer oculto.

Una limusina se detiene frente a nosotros, abandonamos el beso y pensamos, yo te abro la puerta y te invito a pasar, dejando de lado los errores, ver a dónde nos puede llevar esa limusina.
Te tardas en dar el paso, lo dudas, lo dudo, y entonces... subes, te sientas en el primer sillón y te sigo.

Ahí estamos, viajando en una limusina, abrazados, dejando fluir los sentimientos mientras tratamos de entender qué estamos haciendo. No podemos dejar de abrazarnos y besarnos, nos llenamos de un placer que no teníamos en mucho tiempo.
Procesando todo lo que ha pasado, nos abstraemos y acabamos en la suite de un hotel, acostados en la cama, abrazados.
Entendemos qué sucede, hemos llegado ahí para amarnos, olvidando todo el tiempo que estuve lejos.
Nuestros besos confirman todos los sentimientos que construimos juntos, en esa suite comenzamos amándonos y terminamos deseándonos, tu vestido rojo se queda en el piso como evidencia de lo que esta sucediendo, mi traje Armani se pierde por ahí soportando el peso en el bolsillo de tu regalo, algo que te pertenece, algo que sólo espera el momento adecuado para comprometer lo que sentimos.

Te veo sobre mi, la mujer más hermosa del mundo, amándome.

Veo a la única mujer del mundo que amo, me miras y escucho tu voz diciendo... "Bienvenue from hell mon amour..."

Me pierdo en tus ojos, reviviendo, y en esta, nuestra primer noche JUNTOS, me sientes decir... Te Amo..

12.11.09

El vampiro

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Esta noche.. el vampiro descansa.. ¿es verdad que puede?.. ni él mismo lo sabe..
Se sienta.. medita en la oscuridad y no resuelve nada.. por primera vez en su muerte.. no tiene respuesta.
Contempla las palabras, interpreta sentimientos, busca el sentido de las cosas.. pero el sentido no esta ahí para apoyarlo, el sentido se perdió en el intento de evitarlo todo.

El vampiro ha mentido, se alimenta y miente.. hizo daño y lo sabe, piensa en todo para ser perdonado..
No es tan fácil mentir y salir bien librado... él se atrapó en sus propios inventos, se echo la soga al cuello y se esta ahorcando...

Su mente ya no es la misma.. se le ve confundido... tan seguro de lo que siente.. tan perdido con lo que quiere..
Se recuerda a si mismo hace un par de años, guapo, interesante, romántico...apasionado.
Ahora se siente cansado, harto de no poder ser ese ser tan malo, ese ser amado que era antes.

Se detiene en medio de la noche que lo envuelve y mira al cielo, enfoca su mirada roja en una estrella, la única, la más brillante, la siente tan lejos y toma consciencia de que lo que ve es su fotografía y la admira, tan hermosa.
El vampiro no puede evitar convertir esa mirada roja en una gota densa, tan roja y tan oscura que se desliza lentamente.
Eso nadie lo ve, es su secreto, uno de tantos.

Esta vez el vampiro sale a cazar respuestas, no puede seguir así, se consume en la duda.
Las respuestas están en su interior, él lo sabe y desearía poder hablarlo seriamente, pero no es posible, las condiciones lo impiden todo.

Una vez más, el vampiro se encuentra sometido a lo que siente, actúa impulsivamente, se le ve irreconocible tratando de salvarse.

La noche casi acaba y el vampiro se detiene frente a una puerta, una vieja conocida que lo ha mirado entrar tantas veces.
Él tiene miedo de ser rechazado, teme no poder entrar nunca más al único lugar en donde se siente seguro y ¿feliz?.... la palabra lo desconcierta, felicidad en él, algo que se imagina imposible, pero ahí esta esa sensación, tras esa puerta.
Toca la puerta y se siente cálida.. es posible que su corazón de hielo no esté tan muerto como se piensa, se siente un poco de vida en él, una vida compartida, alguna clase de regalo que le han hecho al vampiro... se le ve sorprendido.

El vampiro ha descubierto algo de si mismo, la posible respuesta.
La puerta se abre.. ahí está ella, con sus ojos tan hermosos observándolo, cuestionando su historia.
Ella esboza la sonrisa más bella de la noche , sólo visible en la oscuridad.
Él asiente con la cabeza, todo esto ha de pasar.

Este solitario vampiro miente... desea... ama.

28.5.09

"Esta historia..."

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Mañana te despierto con una rosa en tu cama y un ramo para tu mami... ella se pone feliz.. me quiere mucho.. me dice... vamos Alejandro.. te llevo a donde gustes... te visto... les hago el desayuno... bajamos al coche... subimos... arranca... ruuunnn ruuunnnn todo division del norte.. llegamos a mi casa... subo corriendo... "Mamá ya me voy".. agarro la caja x... bajo caminando... no se me vaya a caer... salgo.. adentro del coche.. les digo hola de nuevo... "Coapa aqui voy" retornamos en pacifico... hacia división del norte.... run run... ruuuuuuunnnn llegamos a coapa... J15 J32 J40 J43!!!!! Hola quiero un chip... "caite con la lana me dicen" me duele tirarme entonces les doy el xbox.... lo abre le meten mano... el xbox los denuncia... siguen viendo que le hacen... listo.. calado y fresco... ya sirve... por 50 pesos mas te damos un juego.. suelto los 50.. me dan el xbox y el juego "Fifa 08" dice en la portada.. pongo cara de mierda... ellos ponen cara de huele feo... y se van...nos vamos ... subimos al coche... 20 pesos de estacionamiento.. "Morsi traes cambio??" pagas el estacionamiento... ruuun ruuunn puuuuu.... hay trafico... son las 4.... en la maaadre....me pongo loco.. sudo... me dan ganas de c... mi clase... tu mama cafre se avienta a los coches... le gritas ke se vuelva a meter en el carro que no invente...ruuun ruunnn... yo lloro... tu lloras.. tu mami llora porke ve su coche roto reflejado en los vidrios de sanborns.. llegamos a mi casa... te digo vai... se me olvidan las gracias.. me las das el domingo... subo a mi casa.. me limpio el sudor... me limpio la c... después de pasar al baño... tomo agua...suena el timbre... mi alumna.... "vecino puede mover su coche por favor".. mi alumna... no..espero... 5:20.. el timbre... el coche... "Hola soy Jimena de las clases de fisica"... sube... abro... veo... veo... veo... pasa... la siento... se sienta... en mis piernas...tengo a Velvet... saca sus cosas... yo las veo.. y empezamos... nos cansamos.. se retira satisfecha y le digo que nos vemos mañana... con el dinero que acordamos...le abro.. se sale.... la veo... irse... cierro... me kedo pensando... me muerde Velvet por pecador.. vengo a mi cuarto.. conecto el xbox... mi madre me habla... regreso a jugar... se va la luz... que la jodida... lloro pataleo.. me acuerdo de ti... lloro pateleo más.. me acuerdo de tu mami.. sonrio... me duermo.. despierto.. ya hay luz... juego.. Fifa 08 me aburre... pienso en ti.. me aburre... pienso en Jimena.. me aburre estar solo.. agarro mi libro.. me pongo a leer... matan a Jon.. lloro.. aviento el libro... cae por la ventana... sobre el coche del vecino... suena la alarma.. los perros ladran... las patrullas aullan... Velvet ronca y yo me azoto en los escalones... asustado.. salgo.. tomo el libro.. intacto...inolor..insabor..insonido...no existe esta muerto.. como Jon... lo entierro le pongo su separador arribita.. regreso le hablo a mi contacto.. "Nos vemos en la esquina".. saca un paquete.. veo una pistola y me espanto... prende su cigarro... saca una disco.. me lo da.. "No me interesan los acetatos" lo guarda de nuevo y saca el paquete.. un DVD...lo leo.. me da miedo el nombre.. resident évil dice.. le pago.. nos separamos.. se ofende por lo del disco .. se va.. subo.. meto en el xbox... aparece una pantalla negra.. y no pasa nada.. me da miedo... va a salir un monstruo... no sale nada.. me desespero.. el xbox esta desconectado.. imbe.... inventando excusas para no jugar... miedoso.. lo juego.. me sale el topo.. el topo zombie del nivel dos..le disparo.. me muerde.. Velvet come.. me espanta.. Velvet... maulla... canta... Zombie!!... le disparo.. me muerde... "Velvet NO me muerdas".. se va a dormir... mi personaje despues de salvar el juego.. lo imito.. despierto.. algo me pica... son mis ideas.. me rasco.. era un granito.. me siento..en la compu.. se prende solita.. pongo mis dedos.. se siente rico.. los tenia entumidos.. estoy escribiendo.. veo.. el titulo.. dice.. "Esta historia..."...

18.5.09

Vivo, enfermo...

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Si la muerte es un síntoma de que hubo vida...
La vida es una enfermedad...

Un mal progresivo que se encarga de terminar con nosotros a través de los años , una serie de momentos tortuosos, de fracasos e incertidumbres que van degradando nuestro ser para reducirlo a nada.

La vida se encarga de corroer nuestra esencia, de hacernos sufrir; es un padecimiento que se encuentra siempre presente recordandote que estas enfermo y que tu condición no va a mejorar.

La enfermedad avanza y uno no se encuentra menos vivo, peor aún, nos sentimos tan enfermos que adoptamos una lucha pasiva contra la enfermedad, nos resignamos ante la situación y permitimos enfermarnos más para alcanzar el punto crítico del trastorno y demostrar que toda enfermedad tiene un límite y que la vida puede acabar.

A diario se lucha contra la vida, hay personas capaces de enfrentarse a su dolencia, de terminar con ella, se les ha llamado suicidas; también existen aquellos preocupados por la situación general de la afección pero cobardes, inútiles en la lucha contra su propia vida, se encargan de evitar el dolor a los demás, a estos se les conoce como homicidas; y hay quienes asimilando su enfermedad, caen en una trampa de la vida y accidentalmente encuentran la cura de su malestar.

Los sentimientos, propios o ajenos, alimentan la enfermedad y nos vemos sufriendo a causa de estos, también se ha visto que con la dosis adecuada de ciertos sentimientos podemos olvidar por un rato el dolor de vivir, la busqueda de esta "anestesia" se vuelve un motivo para soportar la enfermedad.

Finalmente se debe ver como la vida influye directamente en lo que somos, pues los niños que llevan poco tiempo sufriendo se ven llenos de alegría y salud, mientras que los adultos estan llenos de frustaciones, impotentes ante la vida; y los viejos se muestran cansados y hartos de vivir, sus cuerpos y sus mentes esperan, desgastados, el momento en que la enfermedad muestre su último síntoma....

11.5.09

SentiMIENTE 1

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"Tengo miedo de escribir, es tan peligroso.
Quien lo ha intentado, lo sabe.
Peligro de revolver en lo oculto y el mundo no va a la deriva,
está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar.
Para escribir tengo que colocarme en el vacío. "

Clarice Lispector

10.5.09

Compañera de mi oscuridad...

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Del pico de un cuervo escuché la historia de Morgan...

Un ser cuya sombra raras veces se podía ver cerca de su dueño, la gente que lo conocía aseguraba que su alma y su cuerpo pertenecían al diablo... pero no imaginaban que era mucho peor, en realidad.. él pertenecía a la oscuridad.

Solitario todo el tiempo, sostenía su existencia en la "belleza" de las mujeres, se decía que sus besos robaban el aliento, ese aliento que le da forma al alma, bebía del placer de todas ellas y todos sabían que no las forzaba, pues cada mujer que conoció llegó a amarlo al punto de dar su vida por él, y así era, al poco tiempo de conocerlo perdían esa belleza de estar vivas.

Del tiempo que pasó en la ciudad poco se conoce con certeza pero mucho se ha ido contando, hay quienes dicen que todas las noches, entre sus dedos, sostenía una pluma maldita relatando las historias de las que él era parte, historias de muerte, lujuría, pecado y, sobre todo, oscuridad y silencio...

Una noche abandonó la ciudad, el porqué recorre las calles como un rumor y nada es cierto, lo que sí se asegura es que lo vieron salir de su casa acompañado, pues en medio de la oscuridad vieron la silueta de Morgan y a su lado una gata negra con patas blancas que, se sospecha, condujo a Morgan a través de la senda de la oscuridad, siempre a su lado...

26.4.09

Por qué miento..

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Cada vez que veo tus ojos, me permito mentirte, inspirado por el miedo de que mueras pronto, de que ya no existas.

Y en medio de la muerte que estoy viviendo, tu eres el hilillo de sangre al que me aferro todas las noches. Eres el sabor recurrente que aparece en mis sueños, te veo desnuda, incapaz de rechazar mi presencia, tratas de no temerme y de ignorar ese aliento de vida que te voy quitando cada vez que te beso.

En tu cama intercambiamos tu placer por mi existencia, juntos nos vamos hundiendo en la oscuridad que nos va dejando ciegos, nos deja a la suerte de nuestros otros sentidos y yo me guío por el olor de tu sangre y tu te enamoras del calor de mis brazos y nos vemos perdidos en lo relativo del tiempo y la ausencia de palabras... en ese momento somos dos murmullos incomprensibles...donde yo me convierto en tu principe perfecto... y tu vienes siendo.. mi presa... mi mentira perfecta...