Del pico de un cuervo escuché la historia de Morgan...
Un ser cuya sombra raras veces se podía ver cerca de su dueño, la gente que lo conocía aseguraba que su alma y su cuerpo pertenecían al diablo... pero no imaginaban que era mucho peor, en realidad.. él pertenecía a la oscuridad.
Solitario todo el tiempo, sostenía su existencia en la "belleza" de las mujeres, se decía que sus besos robaban el aliento, ese aliento que le da forma al alma, bebía del placer de todas ellas y todos sabían que no las forzaba, pues cada mujer que conoció llegó a amarlo al punto de dar su vida por él, y así era, al poco tiempo de conocerlo perdían esa belleza de estar vivas.
Del tiempo que pasó en la ciudad poco se conoce con certeza pero mucho se ha ido contando, hay quienes dicen que todas las noches, entre sus dedos, sostenía una pluma maldita relatando las historias de las que él era parte, historias de muerte, lujuría, pecado y, sobre todo, oscuridad y silencio...
Una noche abandonó la ciudad, el porqué recorre las calles como un rumor y nada es cierto, lo que sí se asegura es que lo vieron salir de su casa acompañado, pues en medio de la oscuridad vieron la silueta de Morgan y a su lado una gata negra con patas blancas que, se sospecha, condujo a Morgan a través de la senda de la oscuridad, siempre a su lado...
10.5.09
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1 comentarios:
Tu mente brillante en la oscuridad, ha conquistado el verso.
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