Si la muerte es un síntoma de que hubo vida...
La vida es una enfermedad...
Un mal progresivo que se encarga de terminar con nosotros a través de los años , una serie de momentos tortuosos, de fracasos e incertidumbres que van degradando nuestro ser para reducirlo a nada.
La vida se encarga de corroer nuestra esencia, de hacernos sufrir; es un padecimiento que se encuentra siempre presente recordandote que estas enfermo y que tu condición no va a mejorar.
La enfermedad avanza y uno no se encuentra menos vivo, peor aún, nos sentimos tan enfermos que adoptamos una lucha pasiva contra la enfermedad, nos resignamos ante la situación y permitimos enfermarnos más para alcanzar el punto crítico del trastorno y demostrar que toda enfermedad tiene un límite y que la vida puede acabar.
A diario se lucha contra la vida, hay personas capaces de enfrentarse a su dolencia, de terminar con ella, se les ha llamado suicidas; también existen aquellos preocupados por la situación general de la afección pero cobardes, inútiles en la lucha contra su propia vida, se encargan de evitar el dolor a los demás, a estos se les conoce como homicidas; y hay quienes asimilando su enfermedad, caen en una trampa de la vida y accidentalmente encuentran la cura de su malestar.
Los sentimientos, propios o ajenos, alimentan la enfermedad y nos vemos sufriendo a causa de estos, también se ha visto que con la dosis adecuada de ciertos sentimientos podemos olvidar por un rato el dolor de vivir, la busqueda de esta "anestesia" se vuelve un motivo para soportar la enfermedad.
Finalmente se debe ver como la vida influye directamente en lo que somos, pues los niños que llevan poco tiempo sufriendo se ven llenos de alegría y salud, mientras que los adultos estan llenos de frustaciones, impotentes ante la vida; y los viejos se muestran cansados y hartos de vivir, sus cuerpos y sus mentes esperan, desgastados, el momento en que la enfermedad muestre su último síntoma....
18.5.09
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