15.12.09

Encuentro causal...

Ella es un misterio. Yo soy una sombra.

Una búsqueda mutua nos llevó a conocernos. Yo me sentía sólo, ella estaba falsamente acompañada.
La noche nos presentó sin sutilezas, huíamos de diferentes cosas y en un pasillo coincidimos, la belleza fue su carta de presentación, mi mirada fue un postdata de deseo.
Mentiría si digo que fue amor a primera vista, tampoco he de decir que nos besamos y nos amamos esa misma noche. No. Tras compartir un instante de silencio, ella siguió su camino y, con una mirada por encima del hombro, se despidió de mí.
Desapareció y todas las palabras murieron en mi boca. Ni zapatilla, ni nombre. NADA. Sus tacones me dejaron una huella imposible de seguir, el sonido de sus pasos enterrando una posible realidad.

No la he vuelto a ver.

Su existencia es mi secreto. Ella me convirtió en sombra, me obligó a buscarla entre la luz y la oscuridad. Nunca estuve cerca de encontrarla, fallé. La razón es simple, lo nuestro fue un encuentro dedicado a provocar, nada más.

Mi imaginación se alimenta de su misterio... y ella lo sabe. Ahora es dueña de mis palabras pero, sin darse cuenta, es presa de mis ideas. Mientras escribo ella se acerca.
Su misterio y mi deseo se han de encontrar en el caos.

Ella me espera todas las noches en su cama...

Yo la espero todas las noches en este sillón...

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